La casa de modas Louis Vuitton compró, en 2019, un sillón manufacturado por artesanos y artesanas de Tenango de Doria, Hidalgo, en 40 mil pesos. Sin embargo, tras ponerle su exclusiva etiqueta los vendió en 18 mil dólares, es decir, cerca de 360 mil pesos.

El famoso Sillón de Tenangos, de su colección “Dolls by Raw Edges”, se vendió nueve veces más el precio en que lo compró; este escenario de desventaja, regateo y abuso del trabajo de los creadores continúa replicándose, informó el diputado local del distrito de Metepec, Miguel Ángel Martínez Gómez.

En el marco del Día del Tenango, esta artesanía es representativa de Hidalgo y es creada por mujeres, hombres y hasta niños indígenas de la región Otomí-Tepehua, quienes a través de lienzos de manta bordan, con hilos de colores, la flora, fauna y cosmovisión de su zona.

El legislador local señaló que para frenar ese mercado de “coyotes o intermediarios”, desde el Congreso buscan darle “trazabilidad a la denominación de origen del Tenango”, es decir, para generar toda una red que ayude a los artesanos de tenangos a poner directamente sus trabajos en manos del consumidor a través de una reforma a la Ley Salvaguardia y Fomento Artesanal para el estado de Hidalgo.

“Una vez que veden los tenangos, los intermediarios le suben hasta el 400 por ciento. No sé si sepas, pero el sillón de la marca Louis Vuitton se lo compraron a las artesanas de Tenango en 40 mil pesos y esta marca internacional lo vendió en 18 mil dólares”, dijo Martínez Gómez, también conocido con el mote de “El Oso”.

El legislador agregó que las artesanas que vendieron el sillón de Tenangos “estaban satisfechos, porque vieron por primera vez que les pagaron una obra que ellos bordaron en esa cantidad… ahí nos damos cuenta de cómo el regateo afecta y daña”, indicó.

COYOTAJE Y REGATEO DE TENANGOS Y OTRAS ARTESANÍAS

Paradójicamente, la mayoría de los coyotes o intermediarios de bordados de Tenango son de las propias localidades, dijo el legislador, pues primero crean “asociaciones civiles” para luego contratar a los artesanos para la elaboración de prendas de vestir, manteles, almohadas, sabanas, etcétera.  

“Estos los venden en la Ciudad de México, principalmente al turismo extranjero, quienes compran muy bien las piezas. También se las llevan a Puerto Vallarta y Cancún, y a las fronteras, pues también las comercializan en Europa”, expresó.

La venta de artesanías a costos muy bajos, provoca problemas sociales en la región Otomí-Tepehua, pues socialmente genera desempleo, falta de pertenencia y migración, pues las y los artesanos, al no ver retribuido su trabajo, se van a Estados Unidos o a otros municipios de Hidalgo o estados del país.

“Tenemos que fortalecer al artesano y artesana para que también los jóvenes tengan ese sentido de pertenencia y puedan ver su artesanía con un valor importante en el mercado, por ello estamos trabajando en fortalecer esa trazabilidad de producción-mercado, sin intermediarios”, expresó el legislador.

LUCRAN CON LAS IMÁGENES

Al ser una pieza visual muy atractiva, los bordados de Tenango de Doria han sido plagiados por casas de moda, como Carolina Herrera quien, en su colección Resort 2020, utilizó diseños de indígenas mexicanos, entre estos los que se hacen en Hidalgo.

En octubre de 2017, la marca de ropa española Mango fue señalada de copiar los diseños de los creadores hidalguenses e incorporarlos en suéteres con precios de entre mil 600 y 900 pesos. La empresa argumentó que sus empleados obtuvieron las imágenes de internet sin conocimiento de su origen y retiró la mercancía de sus sucursales.

En abril del 2016, las tiendas Pottery Barn y Williams Sonoma, incorporaron en su catálogo almohadas bordadas con esta técnica e iconografía. Por medio de redes una mexicana residente de Chula Vista, California, solicitó firmas en Change.org para que la empresa detuviera la producción de textiles otomí en China y su comercialización.

También, la transnacional Nestlé comercializó en 2015 unas tazas de la marca Chocolate Abuelita con las figuras.

Las figuras de los Tenangos los copian en empaques de tostadas y en cajas de pañuelos desechables, debido a que no existe y una legislación que proteja la obra intelectual hecha por manos de las y los artesanos otomíes.

En el primer caso, la marca de tostadas “La Hidalguense”, alimento que se elabora en el municipio de Progreso de Obregón, ha hecho parte de su imagen promocional las figuras coloridas de los Tenangos, que se elaboran en la Sierra Otomí-Tepehua de Hidalgo.

Además, la compañía Kleenex, sacó recientemente una edición limitada de pañuelos desechables, cuya caja utiliza imágenes de los animales elaborados a partir de la cosmovisión de los artesanos hidalguenses.

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