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Sergio Sarmiento: Pandemia domada

Sergio Sarmiento

“Vamos bien porque se ha podido domar la pandemia”.

Andrés Manuel López Obrador

El 26 de abril de 2020 el presidente López Obrador difundió un video en el que decía: “Se siguen cumpliendo las medidas al pie de la letra y eso nos ha ayudado muchísimo, por eso no tenemos desbordamiento, no se saturan los hospitales. Vamos bien porque se ha podido domar la pandemia, en vez de que se disparara como ha sucedido desgraciadamente en otras partes”. Al día siguiente afirmó en Twitter: “Tuvimos reunión para seguir domando la pandemia. El pueblo de México se cuida, se autolimita y se gobierna a sí mismo; es ejemplar”.

Ese 26 de abril, cuando el mandatario declaró por primera vez que la pandemia estaba domada, el país registró 1,001 nuevos contagios y 87 muertes, según worldometers.info. Este 17 de enero de 2021 hubo 20,523 contagios y 1,219 muertes. No parece que la pandemia haya sido nunca domada en México. Tampoco se aprecia que la curva se haya aplanado, como tantas veces afirmó el subsecretario de salud, Hugo López-Gatell.

En abril de 2020 el país estaba sometido a la Jornada Nacional de Sana Distancia. Esta medida detuvo la operación de miles de empresas que el gobierno consideró “no esenciales”. El confinamiento, que no afectaba a los proyectos personales del presidente, se ordenó originalmente durante cuatro semanas, del 23 de marzo al 19 de abril, pero después se prorrogó hasta el 30 de mayo. Las consecuencias económicas fueron brutales, pero la curva de contagios no se aplanó.

Ni siquiera la política gubernamental de no aplicar pruebas ha ocultado el fracaso del esfuerzo. En México el subsecretario López-Gatell rechazó la realización de pruebas porque consideraba que era mejor usar los recursos para tratar a los pacientes. Afirmaba que hacer pruebas no permite un “mejor control” epidemiológico. Su posición contrastaba con la insistencia de la Organización Mundial de la Salud de realizar “pruebas, pruebas, pruebas”.

Una de las consecuencias de la falta de pruebas en México ha sido ocultar las cifras verdaderas de contagios y muertes. Aun así, México registra 140,704 muertes oficiales por la pandemia, la cuarta peor cifra del mundo, lo cual equivale a 1,085 fallecimientos por cada millón de habitantes. La tasa de mortalidad por casos confirmados en nuestro país era de 8.57 por ciento el 15 de enero, la segunda peor del mundo, según Statista.com, muy por arriba del 2.1 por ciento registrado por la Organización Mundial de la Salud a nivel global.

“México está dando un ejemplo en el mundo porque logramos aplanar esta curva y evitar que se saturaran los hospitales sin medidas coercitivas, sin el uso de la fuerza”, declaró el presidente López Obrador el 9 de junio de 2020. “Esto no se ha logrado en otras partes del mundo”. La verdad es que es difícil encontrar otros países en que las consecuencias del covid, económicas, en contagios y en vidas, hayan sido peores. Sí, es verdad, que en México no se aplicaron en general medidas coercitivas, o de fuerza, lo cual es de agradecer, pero los confinamientos han tenido un costo económico enorme sin haber domado la pandemia.

Son muchos los errores cometidos. No hacer pruebas es el primero, ya que estas nos habrían permitido aislar contagios en lugar de frenar toda la economía. No promover de manera más agresiva el uso de mascarillas es el segundo.

Por lo pronto, la realidad es que no hemos domado a la pandemia. La pandemia, más bien, ha domado a México. Y es lamentable. Otros países han hecho las cosas mucho mejor. Deberíamos aprender de su ejemplo.

Servidores

De por sí son pocas las vacunas, pero el presidente ha señalado que no solo se vacunará al personal médico de primera línea, sino a todos los elementos de las brigadas de vacunación, incluyendo a los “servidores de la nación”, cuyo único propósito es político. Es un abuso y una injusticia.

Twitter: @SergioSarmiento

Agencia Reforma

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